5 acciones antiéticas que un profesional digital nunca debe cometer

5 acciones antiéticas que un profesional digital nunca debe cometer

5 acciones antiéticas que un profesional digital nunca debe cometer

Las buenas prácticas basadas en valores son parte importante de las relaciones de negocio en escenarios justos. Sin embargo, en el entorno profesional actual, las acciones antiéticas siguen siendo parte del día a día, muchas veces de forma inconsciente, e incluso algunas personas las normalizan, sin entender la magnitud de lo que implican y el daño que hacen a su reputación o a los involucrados en dichas relaciones.

Para entender el tamaño del problema en torno a las conductas o acciones antiéticas, el investigador peruano Arturo Vásquez-Párraga, especialista en las áreas de ética empresarial y gerencia de marketing en varias universidades norteamericanas, ha afirmado que tras haber consultado a gerentes y empresarios en varios países como parte de sus múltiples estudios, alrededor del 30% de los ejecutivos toman decisiones no éticas únicamente en base a las consecuencias que ellos buscan y no en base a criterios morales. La peor parte es que esta proporción parece presentarse también en entornos académicos de todo tipo, según reflejan otros estudios del especialista.

Particularmente, en los años que llevo trabajando con comunicación digital he visto de todo… y sí, siendo un novato cometí errores, pero siempre procuré que ninguno fuese por decisiones contrarias a mis principios.⁣ Hoy quiero hablarte sobre 5 acciones antiéticas que hay que evitar a toda costa si decides trabajar en oficios digitales, bien sea como profesional independiente o en un escenario de subordinación laboral:⁣

 

 1  Robarse los activos digitales de clientes que no te han pagado.


A ver, quitarle la cuenta de redes sociales a un cliente moroso es ROBAR, no importa como lo quieras disfrazar, pues la cuenta forma parte de los activos digitales que el cliente ha decidido crear y disponer, y no, no es una medida de presión para que pague. ⁣¿Cómo te evitas inconvenientes? Teniendo un contrato de servicio.

En toda gestión digital se debe incluir un contrato donde se defina, además de los lineamientos de trabajo y obligaciones tanto del cliente como del proveedor de servicio (tú), lo que sucede cuando el cliente deja de cumplir con sus responsabilidades, incluyendo las posibles sanciones por mora, aunque mi política particular es: ¿el cliente no ha pagado dentro de los lapsos estipulados? se detiene el trabajo totalmente.

Vale la pena acotar que incurrir en esta acción puede dejar una mancha imborrable para tu reputación profesional, puesto que el cliente, al tomar acciones tan simples como exponerte como ladrón de manera pública, cierra las puertas a dar buenas referencias de tu trabajo y, por supuesto, mostrará una terrible imagen ante otros dueños de negocio a los que llegue la noticia.

 

 2  Exponer y malponer a marcas que decidieron confiar en otro profesional.⁣


Increíblemente, he visto a colegas -incluso algunos de renombre- hablar mal de negocios que decidieron trabajar con otros profesionales y exponer públicamente en plataformas como LinkedIn el resultado de esas «malas» decisiones.⁣

Además del escarnio al que se somete a los involucrados, es importante entender algo muy importante: una persona que hace eso es capaz de hablar mal de sus aliados, de los miembros de su equipo y hasta de sus clientes actuales, además de que es posible que incurra en otro tipo de acciones antiéticas con frecuencia, por lo que no es digno de confianza.⁣

Recuerda que así como nosotros tenemos la libertad de escoger con quién trabajar, las marcas también tienen derecho a decidir a quién delegar sus requerimientos, por lo que es mejor guardarse el resentimiento e internalizar por qué tu propuesta no fue seleccionada por esa marca en particular.

 

 3  Ofrecer servicios que no se está en la capacidad de ofrecer⁣


Hay quienes por el afán de hacer más dinero con un solo cliente, le ofrecen sitio web, diseño, gestión de redes, material POP, campañas de ads y más, pero sin tercerizar algún servicio, y a precio de gallina flaca, con la excusa de «yo puedo hacerlo».

Hacer esto termina por darle muy baja calidad al cliente y es dañino para el gremio porque genera, además de desconfianza colectiva sobre el ejercicio profesional de otros, una matriz errónea sobre los costos reales de los servicios que se ofrecen, lo que desvaloriza por completo el trabajo de los profesionales digitales y de las agencias.

Como profesionales debemos ser conscientes de nuestras capacidades y limitaciones, así que es necesario saber cuándo abrir la posibilidad de incluir a un cliente nuevo, cuándo incorporar a otras personas a nuestro equipo de aliados para el desarrollo de actividades y, por supuesto, cuándo tercerizar⁣ un servicio.

 

 4  Abultar las métricas de las cuentas de tus clientes con o sin consentimiento


⁣Sí, todavía en 2020 es tema de discusión el que marcas de todo tipo compren seguidores. Y aunque hay clientes que lo proponen y hasta lo «exigen», hay encargados de marca que engordan las cuentas a espaldas de sus clientes para entregar informes mostrando un supuesto éxito.⁣

Grábate esto: No hay nada de exitoso en meterle grasa a los números para llenar el ego de las marcas, es preferible que inviertas en ads u otras estrategias para atraer nuevas personas a la comunidad de la marca, pues al comprar seguidores no estás garantizado gente interesada en lo que esa marca tenga para ofrecer.

Maquillar los informes de gestión también forma parte de las acciones antiéticas que no se pueden perdonar. Hay quienes dan siempre por sentado que el cliente no es lo suficientemente inteligente para confirmar esos datos y falsifican las cifras para evitar preguntas incómodas o insatisfacción. Sin importar la situación, la honestidad es la base de toda relación comercial, así que brindar números reales, así sean negativos, te permite conversar abiertamente con el cliente sobre la necesidad de cambiar las estrategias actuales y que este invierta más dinero en la gestión.

 

 5  Tener la intención de robarse clientes que estén trabajando con otros colegas


Algo que aún nos cuesta aceptar es que siempre hay «pirañas» tratando de quitarle clientes a otros, y a veces son personas que están bastante cerca de nosotros: Hacen espionaje, investigan cuánto paga el cliente actualmente por el servicio y luego buscan hacerle una oferta más jugosa, por lo general a menor precio u ofreciendo un intercambio (risas.mp3).⁣

Lee bien estas palabras: Eso es desleal, y no, cero excusas de que estamos en un mundo competitivo. Si sabes que alguien está a cargo de una marca, mira hacia otro lado, quizá esa sea la única fuente de ingreso de alguien más. Es preferible que ese cliente decida por cuenta propia buscar a otro proveedor cuando se sienta insatisfecho o porque crea que necesita a alguien con otra perspectiva.⁣

El mercado está lleno de posibles clientes que necesitan más de tu talento. Indaga, investiga bien y haz el acercamiento en el momento que sea adecuado. Un primer paso puede ser explorar dentro de tu propia comunidad digital, siempre hay marcas y negocios que te siguen o leen para estar al tanto de lo que haces.
 


Este artículo podría extenderse mucho más, pero prefiero concluir recordándote lo importante que es entender que en cualquier escenario debemos actuar con principios éticos, pues para ser un buen profesional hay que ser, ante todo, una buena persona.

Aprovecho la oportunidad para invitarte a seguirme en Instagram para más consejos sobre redes sociales y emprendimiento o conocer mi servicio de asesoría on line para marcas y negocios.

Me despido no sin antes pedir tu opinión sobre estas acciones y otras que también te parezcan incorrectas. ¡Te espero en los comentarios!

Acciones antiéticas

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